Me encanta leer noticias científicas porque nunca acabo de sorprenderme. A mis ojos de plato de una noticia increible hay que añadir mis ojos de sombrilla por otra todavía mas excitante. Científicos de la Universidad de Bristol (UK) han llegado a la conclusión - tras los estudios pertinentes - de que el simple hecho de comer frutas y verduras ¡ broncea la piel !. Todos quienes nos interesamos un pooco por los temas de salud conocemos de las bondades de la zanahoria como poseedora de betacaroteno, sustancia que favorece el bronceado, y cuyo consumo "ayuda" a una mas rápida absorción de los rayos ultravioleta. De hecho muchos de los productos brinceadores del mercado lo incoporan en sus formulas. Pero de eso, a que todas las frutas y verduras contengan principos activos que propician un bronceado aún sin exponerse demasiado a los rayos solares, va una buena distancia que los investigadores británicos se han saltado de golpe. Tal es así, que afirman que el consumir "abundantes" frutas y verduras es incluso mas efectivo para el bronvceado que el tumbarse en la hamaca "vuelta y vuelta".  Como quiera que el tiempo ya empieza a acompañar, y dentro de nada tendremos repletitas las playas y piscinas, es mejor prevenir y leer el artículo aparecido en la revista científica Evolution and human behaviour. Mas que nada señoras, por si la cosa es cierta y nos ahorramos unos eurillos en cremas y potingues varios, con el consumo de frutas y verduras, que además les haran lucir una espléndida figuira porque ¡no engordan!.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido) ha demostrado que comer frutas y verduras es el mejor modo de conseguir un aspecto saludable y broncear nuestra piel. “Muchas personas creen que el único modo de conseguir una piel bronceada es tomar el sol, pero comer abundantes frutas y verduras resulta incluso más efectivo”, afirma Ian Stephen, coautor del estudio. Su equipo ha sido el primero primero en vincular el color de la piel a la dieta.

De acuerdo con el estudio, los carotenoides que aportan las frutas y verduras son antioxidantes que, además de mejorar nuestro sistema inmune, contribuyen a que nuestra piel adquiera un tono dorado. Y nos hacen tener mejor aspecto para nuestros congéneres. Como parte de sus experimentos, Stephen y sus colegas usaron software informático para manipular el color de la piel en las fotografías de medio centenar rostros y preguntaron a los participantes qué caras parecían más saludables, si aquellas cuyo color era mejorado por el bronceado solar o las que mostraban el efecto de los carotenoides. Todos escogieron la segunda opción.

El estudio es también el primero en poner de manifiesto ciertas similitudes entre los seres humanos y algunas especies de aves cuyos machos exhiben brillantes tonos amarillos en sus plumas que muestran cómo de sanos están. Cuanto más brillante es su plumaje amarillo por la ingesta de antioxidantes, explican los autores, “mayor es su fertilidad y más fuerte es su sistema inmune”, por lo que las hembras los prefieren. “Nuestra investigación sugiere que la coloración de los carotenoides en la piel humana es un aviso similar de salud y fertilidad” apunta Ian Stephen, responsable la investigación. “La evolución favorece a aquellos individuos que se emparejan con individuos más sanos”, matiza el profesor Perrett, coautor del estudio, que se publica en el último número de la revista científica Evolution and Human Behaviour.