Una de cal y otra de arena. A la noticia alarmista de la estimada cifra de 5 millones de muertes previstas para 2020, hay que añadir la que sigue, fechada en Australia el mismo día que la anterior y que viene a insuflar un poco de esperanza en los ánimos soliviantados de la población que todavía conserva un poco de sentido común sobre sus hombros.
Bien es verdad que hay tantas teorias como comunidades científicas, pero parece ser que cada vez se ponen mas de acuerdo respecto a lo que hace tan solo una década era tomado poco menos que como previsiones a largo plazo, y que la urgencia de los últimos desastres climáticos ha aupado a los puestos de cabeza de las prioridades de los paises implicados(que son todos). Es el clásico, porque no queda mas remedio.
Noticias como esta nos ensanchan el pecho en lugar de encogerlo como las demás, que amenizan nuestra comidas y cenas - a través de las pantallas de plasma - sirviéndonos cadáveres y heridos como primer plato, conflictos armados y bombardeos como segundo, y crímenes y violencias gratuitas de postre.
Ojalá siga esa tónica de regeneración progresiva de la atmósfera para hacer de este hermoso lugar llamado Tierra un planeta habitable que legar a las futuras generaciones, antes de que sus miembros piensen que sus antecesores fueron unos egotistas de tomo y lomo que solo tenian en mente su propio beneficio a la hora de hacer las cosas.
Sídney (Australia), (EFE).- El agujero de la capa de ozono sobre la Antártida se ha reducido a su menor tamaño en los últimos cinco años, aseguró hoy el Instituto Nacional del Agua e Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda.Los científicos calcularon que el tamaño del agujero es de 22 millones de kilómetros cuadrados, cuando en 2009 era de 24 millones y en 2000, el año en que se registro la mayor brecha, 29 millones.
El déficit de la masa de ozono también se ha reducido a 27 millones de toneladas, comparado con las 35 millones de toneladas de 2009 y las 43 de 2000.
"Podemos decir que el agujero en la capa de ozono está mejorando de acuerdo con las observaciones de este año", dijo el científico atmosférico Stephen Wood.
Wood apuntó que las iniciativas internacionales como el Protocolo de Montreal de 1987 estan dando resultado.
"Hemos tenido unos cuantos años sucesivos con agujeros menos severos. Estos es una señal de que estaríamos empezando a ver una recuperación", dijo Wood.
La capa de ozono, que protege a los humanos de las radiaciones ultravioletas, disminuyó, según los científicos, por el efecto de productos como el cloroflurocarbono, utilizados en refrigeradores o aerosoles, prohibidos a partir del acuerdo de Montreal.
El agujero en la capa de ozono se forma cada año en la Antártida entre agosto y septiembre, y se cierra entre noviembre y diciembre.
EFE

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