- Rueda de prensa de Alex de la Iglesia:
- “Comencé un diálogo con las partes afectadas. Busqué puntos en común y los encontré. Busqué propuestas y se me ofrecieron, y los hice llegar al gobierno y a la oposición, como era mi deber. El resultado de esos acercamientos me hizo cambiar de opinión acerca de la ley, y la redacción final del texto no me resultó satisfactoria, y así lo expresé. Sin embargo, considero que yo no puedo imponer mi forma de ver las cosas al resto de los compañeros de la profesión, y pido disculpas por ello. Hay gente en la academia y en el sector cinematográfico que está de acuerdo conmigo, y otros, obviamente, no. Como presidente debería mantenerme al margen de valoraciones personales sobre temas tan graves como éste, y no he sabido, o no he podido hacerlo a la hora de responder con sinceridad a las preguntas que se me hacen, por lo que creo que lo más honesto es dimitir.
A partir de ahora hablaré como director de cine, y será mejor para todos.
Sin embargo no quiero abandonar el trabajo comenzado, y dar la impresión de dejar el puesto sin hacerme responsable de ello. Por eso no quería hacerlo antes de la gala del aniversario donde he puesto un gran esfuerzo y dedicación. Mañana me reúno con la junta directiva de la academia para valorar la situación.”
- Quería empezar este post diciendo Señor de la Iglesia, pero he optado por desechar el tratamiento ya que desprende un tufillo clerical que no es propio de este bog. Aparte de que lo del chapó podría herir alguna susceptibilidad demasiado “epidérmica” en los contubernios eclesiásticos(en Cataluña un prostíbulo es una casa de sombreros). Por ello me he decidido a encabezar el escrito con un Alex de la Iglesia ¡Chapó! - ¡que culpa tiene nadie de sus apellidos! -
- Cuando el día 13 de este mismo mes publiqué el artículo titulado “Mas allá de la Ley Sinde” lo hice con la completa certeza de que usted tenía buena voluntad de diálogo y se necesitaba mucho valor – así lo expresé - para decir lo que decía ante los medios como mediador entre el gobierno y los ciudadanos. Asimismo, hice constar que no comprendía como un personaa “tan” implicada en el asunto” podría ser ecuánime a la hora de no favorecer los intereses de nadie. Pero, ah amigos, el lobo no se limita a olisquear como hasta el momento y decide pasar a la acción contraviniendo lo que, supuestamente, se le dijo a usted, y por “partido” doble; con lo que ha quedado patente que, en asunto de política, siempre son los mismo perros con distintos collares, que, cuando les interesa, pactan y des-pactan sin tener en cuenta nada mas que sus propios intereses, primero personales y luego de partido.
- Su estimada colega Pilar Miró, definió la política como: “El arte de mentir con garantía de impunidad”. Y las cosas desde que aseveró tal verdad no han cambiado un ápice en todos estos años; y si lo han hecho ha sido a peor. Por todo ello debo reiterar mi felicitación por su honradez personal y su ecuanimidad al renunciar no solo al mediaje entre gobierno e internautas sino – lo que es mas importante – a la Dirección de la Academia, un acto que demuestra, una vez más, su valor y decisión. Pocos hubieran hecho lo mismo, tan pronto. Por todo ello me declaro su rendido admirador – en lo cinematográfico ya lo era – y como muestra de “donde dije digo digo Diego” vaya la frase del título. Alex de la Iglesia ¡chapó!
- PD Me divierte su socarronería con los medios y me parece genial su sentido del humor personal e intransferible.

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