Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: ARTE

3 Mayo 2012

Para escribir hay que tener unas cuantas cosas claras. Son muchos los que en estos últimos tiempos se han decidido a ello: unos por falta de otra cosa mejor que hacer tras un despido, otras porque alguna de sus amigas lo ha hecho con un cierto éxito y “ella” no va a ser menos que la cursi de fulanita que,además, tiene el culo gordo; unos terceros porque siempre les había atraido la idea pero nunca antes se habían decidido a causa del trabajo que los tenía muy atrapados, pensando que eso de escribir “en serio” era asunto de profesionales cuyo cupo ya estaba cubierto desde siempre y que los lectores no compraban otra cosa;
otras, porque dudaban ¿que iban a contar ellas que no estuviera ya contado por las reinonas de la escritura?... En fin, que el ponerse ante una pantalla en blanco les daba un cierto repelús a la mayoría, pero visto el éxito que libros de gentes populares tienen – con menores méritos que ellos/as - la duda ofende. Hay que liarse la manta a la cabeza y tirar por derecho, que sea lo que Messi quiera.
Lo difícil es mantener el ritmo cuando ya se ha publicado un primer mecanoscrito, pues se supone que, como noveles, se vierten en el la totalidad de ideas que se habían ido acumulando en el disco duro del ordenador o en cuadernos y hojas manuscritas, cuya ordenación es una de las tareas mas arduas que cualquier autor pueda emprender. Por todo ello no es de extrañar que las primera obras siempre parezcan – salvo muy raras excepciones - “precipitadas”: se tiene demasiada prisa por ver el trabajo de tantos meses en letra impresa con una portada rompedora y en los escaparates de las librerías con la etiqueta “nº 1 en ventas”. El sueño de todo escritor hecho realidad. Si, bueno. Y ahora ¿que?...
Una vez publicado, los veteranos no esperan los plácemes y zarandajas que suponen las presentaciones, pues mas bien se lo toman como un mal necesario al que hay que acudir para promocionarlo y promocionarse, sino que ya están ocupados en otra cosa ( o en varias ), e incluso los hay que simultanean ideas para no caer en lo que se conoce en el mundillo literario como la fatiga argumental. Es en ese momento en el que tantos novatos tiran la toalla y deciden dedicarse a otra cosa porque han entrado en la monotonía de quien poca cosa mas tiene que decir. Es la auténtica agonía del cerebro seco, que por mucho que se estruje no saca jugo; un estado de mala leche permanente del que no se sale facilmente, y,   aún así, siempre con terribles secuelas de ninguneo personal.

Quien piense que por ser periodista, o presentadora de televisión, o actor, tiene el mundo de la literatura abierto, se equivoca de medio a medio. Es uno de los cotos mas cerrados de la cultura, al cual solamente se accede o, a base de mucha experiencia, o por un golpe de suerte, que tan solo se da una vez en la vida, y a muy pocos. Cuando nos creemos medio instalados en ese mundo de fantasias, opiniones, fabulaciones, argumentos, personajes, situaciones y neuras, queda todavía la aquiescencia de las editoriales (que esa es otra), con sus exigencias y prisas a cambio de una promoción adecuada y una serie de presentaciones públicas que pondrán en órbita al/la autor, pero a costa de su salud y de no pertenecerse a si mismo/a ya nunca más.
Ni siquiera se os ocurra imaginar que el público que os favorece con su aplauso, comprará vuestro libro “porque es vuestro”, porque a la primera de cambio, ese mismo público buscará en la red versiones p2p para bajarse gratuitamente un ejemplar. El público que dice adorar a sus ídolos no duda ni un momento en darles la espalda de la misma forma que decidió admirarlos: por la vía rápida del olvido. Por eso todas aquellas personas cuyas profesiones dependen del público están siempre en la cuerda floja entre la admiración y el abucheo, pasando de una a otro en cuestión de segundos. No hay fórmula segura con la audiencia: de la misma forma que te encumbran te defenestran, sin pestañear.
Hoy en día con internet, todo parece mas fácil; y digo “parece” porque así es: tan solo una espumosa apariencia que se disuelve entre la bruma de páginas y mas páginas de escritores noveles en todo el mundo. Es una falsa apariencia que nos hace creer que el mundo está a nuestro abasto y que nada nos puede impedir ser ya Premio Pulitzer – en el caso de los periodistas – o Premio Nobel - en el de los autores -.
Quien caiga en esa aparente trampa está condenado de por vida a escribir noticias como redactor de calle, o guiones en un cutre programa de tres al cuarto en televisión. Es el precio que hay que pagar por creer en los sueños de lo virtual como la panacea que nos va a proporcionar la manera cómoda, desde el sofá mas mullido de nuestra casa, de ganarnos el sustento escribiendo.
Recordad queridas/os: solo los elegidos pueden rozar la gloria. Y aún de esos, tan solo una mínima parte llegar a ella.

No he pretendido con este post tan deprimente quitarles las ganas a quienes se inician en el noble arte de la escritura; nada mas lejos de mi pensamiento. Simplemente abrir los ojos de los futuros/as garabateadores para que entren prevenidos en este apasionante mundo de las letras, que es la antesala del Parnaso, al que unicamente acceden quienes han aprendido que la escritura es tan solo el primer paso para conocerse un poco más. ¡Suerte a todos!...

MAS NOTICIAS Y MULTIMEDIA en WFL news, el periódico digital con 2 ediciones diarias ( 8 de la mañana y 8 de la tarde ) http://paper.li/wizfun/1315752719#

Y para quienes van mas allá de lo convencional:

14 Noviembre 2011

El libro del que vamos a hablar es - segun dicen - el mas misterioso de la Historia (de momento) pues contiene unos grafismos y dibujos "raros" que no coinciden con nada conocido hasta la fecha. Tras pasar la prueba del Carbono 14, que es la mas fiable que la ciencia tiene a mano, parece ser que los estudiosos coinciden en que podría fecharse su escritura y publicación en el s. XV, con lo que debe descartarse que fuese el propio Voynich, un bibliófilo que lo adquirió allá por 1912, de quien se sospechaba que era un falsificador que pretendía sacar provecho de el.

Es curioso que en plena era tecnológica, en la que los avances se suceden a velocidad de vértigo, aun queden misterios por resolver. Es como si lo "antiguo" se negase a revelar su misterio a la ciencia moderna con todos sus medios y técnicas nuevas. Como si lo que tardó tiempo en realizarse estuviese reñido con las prisas de ahora mismo y requiriese de la reflexión y el estudio antes que de las pruebas de laboratorio. Toda una lección.

En la historia de libros raros hay uno que se lleva la palma. Está escrito en un lenguaje extraño, que cuenta con su propio alfabeto, y nada se sabe de su autor, del idioma en que está escrito, y por tanto, de su contenido. Se le conoce como Manuscrito Voynich, y esta semana hemos sabido un poquito más sobre su misterio.

Sabemos que la extraña lengua en que está escrito no es una sucesión de signos elegidos al azar, pues cumple ciertas reglas elementales comunes a toda lengua real, como por ejemplo, que la longitud de las palabras más utilizadas sea más corta que la de las demás, lo que se conoce como ley de Zipf.

Desde hacía muchos años, se especulaba con que este extraño libro, poblado de ilustraciones que representan plantas no reconocibles, o mujeres tomando baños, podría ser obra de Roger Bacon, científico, filósofo y teólogo inglés del siglo XIII.

Otros expertos creían que, quien fuera el autor verdadero, podría haber decidido cifrar el texto para proteger su contenido, probablemente relacionado con la astrología o la alquimia. Esta era una costumbre que comenzó a realizarse en el siglo XVI.

Sin embargo, estudiosos del libro de la Universidad de Yale, lugar donde se guarda el manuscrito, han acabado con ambas sospechas al realizar una datación del libro empleando el método del carbono 14.

La datación pudo realizarse, dado que las hojas del libro no son de papel vegetal sino de papel vitela, un tipo de pergamino realizado con piel. El carbono 14 permitió a los autores del estudio establecer la fecha de elaboración del manuscrito en el siglo XV.

Además de eliminar de la quiniela a Bacon, a los esotéricos del siglo XVI, a otros supuestos autores del siglo XVII, la datación libera de culpa incluso a otro de los sospechosos habituales, el propio Voynich.

Este último personaje, especialista en libros antiguos que adquirió el manuscrito en 1912, era a menudo señalado como autor de una posible falsificación. Pero la datación ha demostrado que este fascinante libro no es un timo moderno.

Para realizar la datación, el autor del estudio, Greg Hodgins, extrajo cuatro finas tiras de corta duración de la parte externa de páginas que no formaran parte de desplegables. Después de limpiarlas e incinerar las impurezas para quedarse solo con el carbono, el experimento arrojó el resultado antes anunciado.

Puede que jamás sepamos de qué trata el libro, ya que es probable que la "clave" para descifrarlo se haya perdido hace mucho tiempo, pero mientras soñamos con computadores cuánticos que puedan echar una mano a los expertos, al menos la datación ha servido para reducir la lista de sospechosos.

Fuera quien fuera su autor, los expertos hablan de él como "una mente muy interesante". Sin duda lo era, su rompecabezas ha sobrevivido a los avatares del tiempo, volviendo loco a todos los estudiosos que hasta hoy han posado su mirada sobre él.

Lo vi en Livescience.

MAS NOTICIAS CURIOSAS en WFL news, el periódico digital para los que no quieren leer "siempre lo mismo": http://paper.li/wizfun/1315752719

14 Noviembre 2011

El libro del que vamos a hablar es - segun dicen - el mas misterioso de la Historia (de momento) pues contiene unos grafismos y dibujos "raros" que no coinciden con nada conocido hasta la fecha. Tras pasar la prueba del Carbono 14, que es la mas fiable que la ciencia tiene a mano, parece ser que los estudiosos coinciden en que podría fecharse su escritura y publicación en el s. XV, con lo que debe descartarse que fuese el propio Voynich, un bibliófilo que lo adquirió allá por 1912, de quien se sospechaba que era un falsificador que pretendía sacar provecho de el.

Es curioso que en plena era tecnológica, en la que los avances se suceden a velocidad de vértigo, aun queden misterios por resolver. Es como si lo "antiguo" se negase a revelar su misterio a la ciencia moderna con todos sus medios y técnicas nuevas. Como si lo que tardó tiempo en realizarse estuviese reñido con las prisas de ahora mismo y requiriese de la reflexión y el estudio antes que de las pruebas de laboratorio. Toda una lección.

En la historia de libros raros hay uno que se lleva la palma. Está escrito en un lenguaje extraño, que cuenta con su propio alfabeto, y nada se sabe de su autor, del idioma en que está escrito, y por tanto, de su contenido. Se le conoce como Manuscrito Voynich, y esta semana hemos sabido un poquito más sobre su misterio.

Sabemos que la extraña lengua en que está escrito no es una sucesión de signos elegidos al azar, pues cumple ciertas reglas elementales comunes a toda lengua real, como por ejemplo, que la longitud de las palabras más utilizadas sea más corta que la de las demás, lo que se conoce como ley de Zipf.

Desde hacía muchos años, se especulaba con que este extraño libro, poblado de ilustraciones que representan plantas no reconocibles, o mujeres tomando baños, podría ser obra de Roger Bacon, científico, filósofo y teólogo inglés del siglo XIII.

Otros expertos creían que, quien fuera el autor verdadero, podría haber decidido cifrar el texto para proteger su contenido, probablemente relacionado con la astrología o la alquimia. Esta era una costumbre que comenzó a realizarse en el siglo XVI.

Sin embargo, estudiosos del libro de la Universidad de Yale, lugar donde se guarda el manuscrito, han acabado con ambas sospechas al realizar una datación del libro empleando el método del carbono 14.

La datación pudo realizarse, dado que las hojas del libro no son de papel vegetal sino de papel vitela, un tipo de pergamino realizado con piel. El carbono 14 permitió a los autores del estudio establecer la fecha de elaboración del manuscrito en el siglo XV.

Además de eliminar de la quiniela a Bacon, a los esotéricos del siglo XVI, a otros supuestos autores del siglo XVII, la datación libera de culpa incluso a otro de los sospechosos habituales, el propio Voynich.

Este último personaje, especialista en libros antiguos que adquirió el manuscrito en 1912, era a menudo señalado como autor de una posible falsificación. Pero la datación ha demostrado que este fascinante libro no es un timo moderno.

Para realizar la datación, el autor del estudio, Greg Hodgins, extrajo cuatro finas tiras de corta duración de la parte externa de páginas que no formaran parte de desplegables. Después de limpiarlas e incinerar las impurezas para quedarse solo con el carbono, el experimento arrojó el resultado antes anunciado.

Puede que jamás sepamos de qué trata el libro, ya que es probable que la "clave" para descifrarlo se haya perdido hace mucho tiempo, pero mientras soñamos con computadores cuánticos que puedan echar una mano a los expertos, al menos la datación ha servido para reducir la lista de sospechosos.

Fuera quien fuera su autor, los expertos hablan de él como "una mente muy interesante". Sin duda lo era, su rompecabezas ha sobrevivido a los avatares del tiempo, volviendo loco a todos los estudiosos que hasta hoy han posado su mirada sobre él.

Lo vi en Livescience.

MAS NOTICIAS CURIOSAS en WFL news, el periódico digital para quienes no quieren leer "siempre lo mismo":

http://paper.li/wizfun/1315752719

2 Junio 2011

El legendario fotógrafo John Rankin Waddell (conocido como Rankin) está celebrando una performance en la Milk Gallery de Nueva York, del 1 al 5 de Junio, en la que, con su equipo habitual, fotografiaran, retocaran e imprimiran, en tiempo real, material para una original exposición. Rankin ha invitado al set, situado en la misma sala de exposiciones,  a numerosos personajes de la ciudad que destacan por su personalidad y estilo excepcional.

Lo mas curioso es que esta performance puede verse a través de Livestream, canal de vídeo instantáneo, donde, desde las sesiones de maquillaje hasta las fotográficas son en riguroso directo. Un regalito para todas/os los fashion victims y aficionados a la fotografía que tienen la oportunidad de presenciar en vivo la menera de trabajar de uno de los mas reputados fotógrafos de moda y retratos del mundo.

Un poco de biografía:

Rankin, nacido en 1966 en Paisley, cerca de Glasgow, ha trabajado con personajes como Britney Spears, Kate Moss, Naomi Campbell, Kylie Minogue, Leonardo Di Caprio, las Spice Girls, Holly Valance, Cate Blanchette, Damien Hirst, hasta la Reina Isabel II y Tony Blair.

Tras ser expulsado de la escuela, empezó a estudiar contabilidad en el Brighton-Politécnico antes de pasar a Peckham para dedicarse a la fotografía en el Lndon College. En el año 2000, lanzó su propia revista de moda, RANGO. Sigue en el campo de la moda y la publicidad, e incluso está haciendo sus pinitos como director de cine. Pero también ha trabajado en proyectos comprometidos para Amnistía Internacional, Juegos Paralímpicos, Campañas contra el cáncer, entre otros, y conviene recordar que la campaña para DOVE con mujeres "normales" y bonitas es suya.

Y este es el enlace desde donde podreis ver todas las evoluciones de la performance y, sobre todo la manera de trabajar de este fuera de serie.

15 Marzo 2011

¿Quien pensaba que el ballet clásico era una cosa de aburridos burgueses y encopetadas damas ochocentistas, de niñas y niños pijos?. Pues no. Desde que las grabaciones y las emisoras de radio socializaron el fenómeno musical, también la música clásica en todas sus variantes se hizo accesible a todo el mundo civilizado. Ahora, en los albores del siglo XXI, el fenómeno musical ha llegado a las tribus mas lejanas del mal llamado tercer mundo, de manera que todas las manifestaciones artísticas pueden ser, no tan solo asimiladas, sino adaptadas a su idiosincrasia. Bastantes son ya los ejemplos de simbiosis intercultural en otras épocas, que en Iberoamérica produjeron obras musicales geniales derivadas de la absorción de los estilos musicales procedentes de la España post-"colonización", y adaptación de los mismos a la cultura autóctona del país receptor, en el que insignes músicos locales produjeron obras impagables. Ahora nos llega la noticia de agencia por la que los indígenas aymaras de EL Alto en Bolivia aprenden ballet. Y estoy plenamente convencido de que con mayor interés y aprovechamiento que muchas niñas pudientes de aquí que lo consideran una obligación porque a sus madres "les encanta"... Y es que Dios da alimentos a quien no tiene dientes. Y eso es también aplicable a los bienes culturales. Esos bailarines aficionados SI merecen nuestro aplauso mas cálido, pues el suyo es un claro ejemplo de vocación y fuerza de voluntad que les hace superar todas las barreras. ¡Bravo!...                                         

El ballet clásico echa raíces entre indígenas aymaras

EL ALTO, Bolivia (AP) - Desde la calle llega el bullicio de un mercado popular en día de feria, pero nada distrae a un grupo de jóvenes y niños de rasgos indígenas que danzan ballet clásico al compás de una música de piano que llega de un pequeño equipo de sonido.

Los bailarines de deslizan en puntillas con zapatillas gastadas por un frío piso de madera y parecen flotar en el éxtasis de la música.

En esta ciudad, vecina de La Paz, la más indígena y una de las más pobres del país, echó raíces entre jóvenes y niños de origen aymara una escuela de ballet clásico.

Aunque la escuela ya lleva algunos años, los alumnos practican en improvisadas aulas al lado de oficinas en la alcaldía de El Alto bajo la dirección de Mónica Camacho, una talentosa bailarina boliviana formada en la escuela del teatro Bolshoi de Moscú.

En aulas contiguas, alumnos también de rasgos indígenas, practican el chelo y el violín. Pertenecen a la Orquesta Sinfónica.

Desde los nevados vecinos sopla un viento invernal y la respiración se entrecorta en esta ciudad situada en la meseta altiplánica a casi 4.000 metros de altitud, pero nada detiene el ímpetu de los alumnos que mojan el piso de madera con agua para no resbalar.

"El ballet clásico nació en los palacios para alegrar a los reyes, pero es un lenguaje universal que no tiene fronteras sociales ni culturales", dice Camacho.

"Bailar es algo mágico, me hace sentir bien, me lleva a pensar en cosas que no suceden en la realidad", afirma Sandra Achu, 20 años, la alumna más antigua y maestra de los más pequeños. Su padre no sabe que baila ballet. "El quisiera que me dedique a cosas que la sociedad considera serias", acota.

Richard Arancibia de 22 años, comenzó en la danza folclórica, pasó al ballet clásico para perfeccionar la técnica y quedó atrapado. "Mi vida es la danza clásica, voy a morir bailando", dice.

Camacho dirige otra academia de ballet en un barrio acomodado de La Paz. "Allá los alumnos son más mimados, hay que rogarles para las prácticas, acá no es que sean más trabajadores pero le ponen más empeño", asegura.

La ciudad, de unos 800.000 habitantes en su mayoría migrantes de los pueblos rurales del altiplano, tiene muchas necesidades, pero las autoridades fomentan la cultura. La escuela de ballet tiene 300 alumnos que estudian gratis.

Los vecinos son fanáticos de los bailes folclóricos, pero la danza clásica aunque un poco rara, les gusta. "Al principio había cierta resistencia porque el torso desnudo, la ropa ajustada al cuerpo no es parte de la cultura aymara", recuerda Camacho.

Los alteños han disfrutado las Sylphides, un ballet breve con música de Federico Chopin, de la Suite de Cascanueces de Piotr Tchaikovsky, entre otros. Recientemente la escuela ha puesto en escena con buena acogida "Los aristogatos" una obra basada en dibujos animados de Disney que funde lo clásico y lo contemporáneo.

Pero tanto a los alumnos como al público les encanta la "suite andina", una coreografía creada por Camacho que funde la danza clásica con el folklore andino y que los bailarines interpretan con máscaras y vestuario inspirados en su cultura.

Y es con un fragmento de esa suite que cierran su práctica. Una música de vientos interpretada por quenas y zampoñas sobrecoge el aliento, mientras los danzarines se deslizan por la pista imitando el paso de las llamas y sus pastores por los riscos andinos en un día de nevada.

Sobre ¡BLOG BLOG!

 ¡Blog blog! es una llamada a la puerta de la atención, o un par de bocinazos para prevenir un atropello antes de que el despistado peatón que cruza un paso en rojo acabe bajo las ruedas. Pero no solo eso. Pretende ser algo más enmedio de una sociedad a la que le importa casi todo un carajo, y que ha demostrado ser incapaz de reaccionar a tiempo a los cambios que se suceden a ritmo desenfrenado. Me gustan muchas de las cosas que gustan a todo el mundo, con algunas honrosas excepciones que me hacen un bicho raro al lado de la mayoría de impresentables que nos rodean. Pues ¡claro! que hay muchas buenas gentes que estan mutando hacia lo que todas las corrientes filosóficas de la antiguedad denominan “nueva era”; pero todavía son minoría. Y la cosa, o cambia drásticamente o se va todo al garete. Desde esta plataforma binaria espero contribuír con mi gota de agua - que falta nos hace - a que las cosas cambien un poco a nivel de mentalidad individual. Aunque nadie hiciera caso de los contenidos de este blog, al menos, me serviría para descargar adrenalina mientras lo escribo, que no es poco. Ya se que es una postura egotista… pero es lo que hay. Abrazos y abrazos… wizfun. P.D. “Aunque nadie hiciera caso de los contenidos de este blog, al menos, me serviría para descargar adrenalina mientras lo escribo, que no es poco”.

Fotos

wizfun todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías